30 dic. 2010

Nacimiento de río Verde y Cuevas del Moro

Otra vez ha llegado el invierno y de nuevo, como el año pasado, viene desde el principio cargadito de agua. Días de sentarte junto a la candela y de quedarte en la cama escuchando como llueve. Castañas tostadas, un café calentito...y deseando que escampe para ir a ver el nacimiento de algún río.

Los nacimientos tienen algo de mágico. Ese brotar del agua, que sale a borbotones, como deseando escapar de la tierra y la piedra y respirar por fin; pues ha estado atrapada durante horas, días, años (y quizás muchísimo más) por entre las rocas calizas de la Sierra de las Nieves. Así es el nacimiento de río Verde, que mucho antes de salir a la superficie ya ha recorrido sus metros bajo tierra. Y de él, y de lo mucho que hay a su alrededor, os voy a hablar hoy.

Nacimiento de río Verde


Visitar la zona por el simple hecho de ver el nacimiento de río Verde ya merece la pena, pero es que alrededor de él, hay mucho más. Las cuevas del Moro, el Duende, el Cambullón de Vélez...son impresionantes lugares de los que hablaremos más adelante. Por si fuera poco, llegar hasta el sitio en sí, también es muy interesante.

 Tolox - Nacimiento de río Verde

La ruta comienza en el pueblo de Tolox (aunque también se puede hacer por Ronda, carril de Los Quejigales en dirección Tolox). Se recomienda hacer el recorrido en todoterreno o en bicicleta (para los más valientes) ya que hay muchos kilómetros de carril. Subimos por la carretera del balneario hacia la sierra, pasamos el campo de fútbol y el hotel Cerro de Híjar continuando siempre por el carril principal. En cuanto llegamos a lo alto del cerro ya tenemos buenos paisajes: de frente veremos el pecho Venus y más a la derecha el salto de la Rejía.

A los 10 kilómetros nos encontramos con el Puerto de las Golondrinas. En ese momento entramos a la vertiente de río Verde, pues hasta ahora todos los arroyos que hemos encontrado terminan tributando el agua a río Grande.

Vertiente de río Verde, desde Tolox a Istán

En el Puerto de las Golondrinas nos encontraremos con una encrucijada, en la que tendremos que ir en dirección Ronda. A partir de aquí, vamos a descender bastante, rodeando el macizo del Torrecilla. Cañadas inmesas, grandes tajos y...¡qué pena! un paisaje transformado por el gran incendio de 1991 nos acompañarán durante un buen rato.


Nuestro camino, con el Torrecilla de fondo


Una de las muchas increíbles cañadas por las que pasaremos

Otro aspecto importante a resaltar (sobre todo para los que os guste la geología) es el cambio que hacemos varias veces entre roca peridotita y roca caliza.


Tajo formado en la roca caliza

Entre caliza y peridotita vamos llegando a nuestro destino. Apróximadamente a los 23 kilómetros nos encontramos con un cruce de caminos importante. El carril de arriba viene de Ronda (es el carril de los Quejigales, La Nava, etc.), nosotros escogeremos el que baja, el de la izquierda. Poco después llegamos a la zona conocida como El Duende.

El Duende tiene su leyenda y su nombre deriva de ella, como otros muchos lugares de la Sierra de las Nieves. Os la pongo aquí tal y como la expresan en su genial Guía del excursionista de la Sierra de las Nieves, la cual os recomiendo totalmente, los rondeños Rafael Flores y Andrés Rodríguez:

"Existe un lugar idílico ubicado en las caídas norte del Torrecilla, justo donde las calizas y las peridotitas se dan la mano. Esta situación propicia un maravilloso manantial de aguas cristalinas y una tierra de cierta riqueza para la agricultura. La familia de los Guerra vivía feliz en su cortijo hasta que un día un nuevo inquilino tomó posesión de la finca. Se trataba de un duende burlón que comenzó a alterar la vida de la familia: tiraba los platos al suelo, hacía ruidos de noche, soltaba el ganado; así, un día tras otro hasta que la paciencia de los Guerra se agotó y éstos decidieron marcharse al pueblo de Tolox donde tenían una casa. Cuando se hallaban a mitad de camino, la señora se percató de que le faltaba una sartén, "la buena", entonces el marido se volvió al cortijo, buscó la sartén, pero no la encontró, así que viendo que ya se acercaba la noche retomó su camino. Fue entonces cuando oyó un susurro fantasmal que sacudió suavemente su oído: "la sartén la llevo yo". No sabemos qúe fue del Duende de los Guerra."



En la zona del Duende existe una surgencia de agua apodada con el mismo nombre, la cual está siendo explorada por espeleólogos locales. El agua aflora con fuerza sólo en época de lluvias y podremos reconocer el lugar porque el arroyo recién formado pasa por encima del carril sobre una superficie hormigonada. Se pueden contemplar diferentes rocas tiradas por el suelo, que en el pasado fueron "escupidas" por este "volcán" de agua.




Surgencia de El Duende, en época estival



Justo despúes de este reguero intermitente de agua, deberemos dejar el coche para contemplar a pie las Cuevas del Moro. Ya metros antes vimos un pequeño abrigo a la derecha del carril. El sendero se abre también a nuestra derecha señalizado adecuadamente, gracias a la reconstrucción de la vereda que realizaron los voluntarios de Tolox.

Señalización del sendero hacia las Cuevas del Moro

El sendero discurre por una cañada, la cual tendremos que ir subiendo. El recorrido es corto pero intenso. No obstante, cualquier persona con una mínima preparación física puede superarlo. Casi arriba del todo, el sendero se bifurca para poder ascender hasta el final, donde nos encontraremos un enorme llano o seguir un camino entre los tajos hasta las Cuevas-Casa. El llano de arriba no es más que un eral enorme, donde cultivaban los habitantes de las cuevas. Pocas veces se puede ver lugares donde la gente siembre sus cosechas encima de sus casas. Abajo, aparecen junto a las casas hornos de pan y de miera y otros vestigios de aparatos rudimentarios.

Una de las "Cuevas del Moro"


La casa cueva mejor conservada


 Llano de cultivo, justo encima de las casas cueva

Tanto en la zona del nacimiento de río Verde como en esta, se asentaban numerosas familias tolitas hasta finales de los años sesenta del pasado siglo. Actualmente, sirven o han servido, para guardar el ganado y por eso, se encuentran llenas de "conguitos" de cabra y oveja.

Una de las casas arruinadas que se encuentran junto a río Verde


Volvemos a coger el coche o bici para proseguir con la ruta. Ya sólo nos quedan tres kilóemtros y pronto el carril se asomará por fin a la cañada que surca río Verde, la cual ha excavado durante años y años. Para cruzarla nos encontramos con un puente rodeado de fincas privadas. En este momento tenemos dos opciones: dejar el coche aquí y proseguir andando (para realizar un poco de senderismo si estamos ya cansados de tanto coche) o seguir por un carril que nos deja justo encima del nacimiento. Si escogéis andar, debéis remontar el río por una verea que comienza justo antes del puente y que va rodeando una de las fincas privadas. Si decidís continuar en coche, seguiréis el carril durante un rato y en el siguiente cruce, tiraréis por el carril de la derecha hasta que se cruce con la cañada. Justo debajo tendréis el nacimiento.

Puente sobre río Verde con el cerro Alcojona de fondo
Río Verde
Río Verde

Nacimiento de río Verde
 
Una vez visto el nacimiento, tenemos más elementos de la naturaleza interesantes para disfrutar por la zona. Yo propongo el de los tajos que gobiernan la salida del cambullón de Vélez, famoso por su espectacular descenso. Se encuentran en una de las dos cabeceras de río Verde, exactamente en la de la derecha. Así que remontamos el río un poco hasta que aparece una verea por la orilla derecha que nos lleva a subir una gran cañada. Arriba veremos ya esos magníficos tajos (no sé cual es su nombre) que sirven de nido y resguardo para aves rapaces.

Final de la garganta llamada "Cambullón de Vélez"







Última poza del cambullón de Vélez
 
Por último, y para no cansaros más, os dejo un par de fotos de uno de los  ríos subterráneos que fluyen por allí (precisamente por la cabecera de río de Verde), los cuales tienen tanto o más importancia que los ríos superficiales en la Sierra de las Nieves.
Espero que te haya gustado, un saludo!

7 comentarios:

  1. MUY BELLOS Y HERMOSOS LUGARES ME ENCANTA LA NATURALEZA DE NUESTRO DIOS CREADA POR EL SEÑOR,,FELICIDADES POR ASER LLEGAR A NUSTRO CORAZONEZ ESTAS BELLESAZ,GRACIAS,BENDICIONES

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  2. Gracias por la información, intentaré hacerla sin perderme

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  3. Agradezco mucho todo lo que cuentas. Es apta la ruta para ir con niños y con un coche que no sea todoterreno? Cuantas horas se tarda en hacer?

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  4. Preciosa ruta, como esta el camino que sube desde tolox? Se podria hacer con un coche alto tipo todocamino? O es mejor el carril que baja de los quejigales? Un saludo y gracias

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